EL ROMANTICISMO
El Romanticismo es un movimiento cultural originado en Alemania y en el Reino Unido a finales del siglo xviii como una reacción
revolucionaria contra el racionalismo de la Ilustración y el Neoclasicismo, confiriendo prioridad a los sentimientos. Está considerado como el primer movimiento de
cultura que cubrió el mapa completo de Europa.1 Su característica
fundamental es la ruptura con la tradición clasicista basada en un conjunto de
reglas estereotipadas. La libertad auténtica es su búsqueda constante, por eso
su rasgo revolucionario es incuestionable. Debido a que el Romanticismo es una manera
de sentir y concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo que se presenta
de manera distinta y particular en cada país donde se desarrolla, incluso
dentro de una misma nación, se manifiestan distintas tendencias proyectándose
también en todas.

En la primera mitad del siglo XIX:
A mediados del siglo XVIII, aproximadamente, asistimos a un cambio ideológico y de sensibilidad en escritores que se habían educado en la corriente ilustrada de la época. José Cadalso, Jovellanos y Menéndez Valdés, entre otros, imprimen a sus obras de final de siglo una constante agitación emocional de talante puramente prerromántico.
* En la segunda mitad del siglo XIX:
En esta época nos encontramos con dos poetas que se anticipan a las innovaciones de contenido y estructura de la poesía moderna: Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro.
Insatisfechos con la realidad que les tocó vivir, los poetas de la segunda mitad del siglo XIX buscaron que las palabras fueran más allá de su significado estricto y evocaron realidades de mayor trascendencia. La poesía se concentra en el subjetivismo más puro, se convierte en la expresión más auténtica del yo poético."
Temas:
Como consecuencia del enfrentamiento que se produce entre el espíritu idealista del escritor y la cruda realidad, la desesperación y la decepción se adueñan de las obras literarias y surge una nueva temática muy distante de la del Neoclasicismo, en la que prevalecen los sentimientos sobre la razón.
- El amor: Es un tema que posee una doble vertiente. Por un lado, el amor es un sentimiento idealizado y divino que lleva a equiparar a la amada con Dios. Por otro lado, es una fuerza apasionada que domina y destruye al ser humano sometiéndolo a un destino trágico.
- La naturaleza: Para el escritor romántico, el paisaje es una proyección de sus sentimientos. Se convierte en una compañera con la que se comunica.
De ahí que prefieran los ambientes lúgubres, libres y agrestes que estén en consonancia con su mundo interior: ruinas de castillos medievales, bosques tenebrosos, cementerios,...
- La evasión: El autor romántico huye de su espacio y tiempo presente y se refugia en uno lejano y remoto.
La huída en el espacio le lleva a países exóticos orientales y nórdicos, donde recrea su colorido y fastuosidad. La evasión en el tiempo lo conduce, sin ningún interés histórico, a la recuperación de misterios, leyendas y valores de la época remota medieval y del romancero.
- La muerte: Éste es un elemento que cobra mucho sentido en el Romanticismo, ya que el héroe no duda en morir por conseguir hacer realidad sus deseos y ambiciones: libertad, amor,...
Este sentimiento traspasa en ocasiones la ficción de las obras y se apodera de la propia vida del autor llevándole al suicidio.
- La libertad: El afán de vivir sin normas que condicionen la conducta del individuo ocasiona la aparición de historias protagonizadas por personajes que viven al margen de la ley y de la sociedad (bandoleros, piratas...). Representan la libertad anhelada por los escritores románticos.
Los símbolos preferidos del romanticismo son Bécquer con sus Rimas y Espronceda con El estudiante de Salamanca y La canción del pirata.
A mediados del siglo XVIII, aproximadamente, asistimos a un cambio ideológico y de sensibilidad en escritores que se habían educado en la corriente ilustrada de la época. José Cadalso, Jovellanos y Menéndez Valdés, entre otros, imprimen a sus obras de final de siglo una constante agitación emocional de talante puramente prerromántico.
* En la segunda mitad del siglo XIX:
En esta época nos encontramos con dos poetas que se anticipan a las innovaciones de contenido y estructura de la poesía moderna: Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro.
Insatisfechos con la realidad que les tocó vivir, los poetas de la segunda mitad del siglo XIX buscaron que las palabras fueran más allá de su significado estricto y evocaron realidades de mayor trascendencia. La poesía se concentra en el subjetivismo más puro, se convierte en la expresión más auténtica del yo poético."
Temas:
Como consecuencia del enfrentamiento que se produce entre el espíritu idealista del escritor y la cruda realidad, la desesperación y la decepción se adueñan de las obras literarias y surge una nueva temática muy distante de la del Neoclasicismo, en la que prevalecen los sentimientos sobre la razón.
- El amor: Es un tema que posee una doble vertiente. Por un lado, el amor es un sentimiento idealizado y divino que lleva a equiparar a la amada con Dios. Por otro lado, es una fuerza apasionada que domina y destruye al ser humano sometiéndolo a un destino trágico.
- La naturaleza: Para el escritor romántico, el paisaje es una proyección de sus sentimientos. Se convierte en una compañera con la que se comunica.
De ahí que prefieran los ambientes lúgubres, libres y agrestes que estén en consonancia con su mundo interior: ruinas de castillos medievales, bosques tenebrosos, cementerios,...
- La evasión: El autor romántico huye de su espacio y tiempo presente y se refugia en uno lejano y remoto.
La huída en el espacio le lleva a países exóticos orientales y nórdicos, donde recrea su colorido y fastuosidad. La evasión en el tiempo lo conduce, sin ningún interés histórico, a la recuperación de misterios, leyendas y valores de la época remota medieval y del romancero.
- La muerte: Éste es un elemento que cobra mucho sentido en el Romanticismo, ya que el héroe no duda en morir por conseguir hacer realidad sus deseos y ambiciones: libertad, amor,...
Este sentimiento traspasa en ocasiones la ficción de las obras y se apodera de la propia vida del autor llevándole al suicidio.
- La libertad: El afán de vivir sin normas que condicionen la conducta del individuo ocasiona la aparición de historias protagonizadas por personajes que viven al margen de la ley y de la sociedad (bandoleros, piratas...). Representan la libertad anhelada por los escritores románticos.
Los símbolos preferidos del romanticismo son Bécquer con sus Rimas y Espronceda con El estudiante de Salamanca y La canción del pirata.

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